Una civilización corporal

¿Es la indumentaria una consorte protagonista de la Historia, o, más que aporte, escupe opresión?

Nadie enfrenta mejor su día, que con alguna que otra prenda sobre un particular esqueleto que no busca figurar ni mostrar, sino por el contrario, encajar e inclusive confluir en una muy cómoda e invisible caminata con paso firme por las crudas y muy tecnológicas veredas de la vida, o actualmente llamada cuarentena ¡valor!

Desde la infancia ha sido la estética la protagonista idealista en la mente forjadora de una visión academicista de la moda, perdón “indumentaria” para nuestra “Chic” Historiadora con negrita y mayúscula para destacar la relevancia invisible de su profesión en un país de tecnócratas anti humanidades.

Javiera Fermandoy, actualmente estudiante de Magíster en Historia y licenciada de la misma materia en la PUC, santo grial de la historia en Chili, o también llamada Pontificia Universidad Católica de Chile, quien hoy nos aporta sus reflexiones sobre el: “rol de la moda en la construcción de la historia moderna”…

 “La indumentaria va en el cuerpo, no es un objeto que está varado, existe y es parte de nosotros” (Javiera Fermandoy)

Es el presente un escenario donde está abiertamente naturalizada la idea del “vestirse” práctica que resulta cotidiana, y en la cual no siempre las personas se detienen a pensar ¿qué implica este hábito?

En la reproducción de “reflexiones” nuestra Historiadora con negrita nos cuenta a modo de respuesta: que tal proceso, el vestir, es un aprendizaje, el cual tampoco resulta natural, pues forma parte de la formación personal (desde lo que uno hace), pero también es un aprendizaje social, el cual es el resultado del proceso civilizatorio.

Es fundamental reconocer en ello, que no son los cuerpos elementos naturales en sí, por el contrario, los cuerpos son parte de una construcción en la cual intervienen distintos elementos, todos partes esenciales del ser, los que van desde la indumentaria hasta cualquier objeto que comparta espacio es nuestra cotidianidad.

La filosofía del vestir, no es una realidad ajena y es aquí, donde surge el concepto de indumentaria, para lo cual Fermandoy cita:

“El término indumentaria designa en sí a las diferentes vestimentas y adornos que al cubrir la totalidad o porciones del cuerpo desnudo, lo inscriben en un tiempo y en un espacio determinado y en su relación con este cuerpo, que participan en la construcción del relato identitario de los sujetos” (Pía Montalva, Tejidos blandos. Indumentaria y violencia política en Chile, 1973-1990)

El porqué inferimos que la indumentaria, es decir, todos los elementos con lo que recubrimos continuamente el cuerpo, los cuales no solo pueden ser ropa, también accesorios, incluso los tatuajes como prácticas corporal: son o igualmente forman parte de la identidad, donde es la indumentaria un factor de expresividad.

ASIMISMO es la imagen de las identidades corporales igualmente juzgadas de forma positiva, es decir, que le permites ser aceptados en ciertos círculos sociales, así como también de forma negativa, en donde encontramos, cuerpos que pueden ser vulnerados y marginados del espacio de socialización.

La identidad se forja con el uso de un perfume, incorpora los hábitos de higiene, incluso las prácticas deportivas o la alimentación, y es aquí, en la expresión, donde surge la indumentaria: 

“Como un acto que modifica a los cuerpos, los altera a medida que se encuentran en constante cambio. la indumentaria va a transformar al cuerpo y volverlo presentable, socialmente aceptado, incluso deseable”.


Rol de indumentaria…

El rol de la indumentaria va cambiando constantemente a lo largo de todos los siglos, pero en esencia, ésta es, un elemento que te modifica, que te moldea y que te cambia, por lo tanto hace que se ajusten los cuerpos a las distintas instancias sociales, lo cual va totalmente medido y regulado por las normas sociales de las distintas épocas y a los distintos espacios.

Cuando se habla de indumentaria siempre se debe pensar en qué espacio, en que tiempo y en qué imaginario se plantea hablar del concepto:

Es distinto pensar la indumentaria del inicio de la edad media, donde todavía no existía el concepto de moda propiamente, allí, se hablaban de cuerpos cubiertos de pies a cabeza por túnicas que no estaban ceñidas al cuerpo con una estricta sujeción a lo religioso, versus a lo que se piensa en la actualidad, en donde hay libertad respecto a la vestimenta y donde las cargas simbólicas se van transformando y adaptando conforme el contexto situacional.

TAMBIÉN es rol de la indumentaria jugar un papel protagonista en la idea de regular o de controlar ciertas conductas y ciertos comportamientos, no solo actualmente, ya desde Foucault se puede pasar a la indumentaria, también como un factor contestatario:

 “Es la indumentaria una forma de regular los cuerpos, partiendo por ejemplo desde las distinciones de género las que se hacen a simple vista a partir de la vestimenta«


El ejemplo más claro: el canon del pantalón masculino muy consolidado en el siglo XIX el cual reguló la idea de masculinidad, es aquí entonces donde efectivamente el cuerpo queda regulado por las normas que te atañen al traje como simbolismo, no solo de estar vestido sino donde la indumentaria condiciona, no por naturaleza, sino porque encaja, moldea.

La indumentaria para finalizar es un acto totalmente político, porque es el yo quien toma decisiones, normalmente nos ajustamos desde la indumentaria a estas normas sociales. 

Sabemos cómo vestir, le damos contexto, si es de día, se ocupan ciertos textiles, y es así, pues la industria se vuelve aceptable, siguiendo la idea de transformar al cuerpo y encajar, pero cuidado, el cuerpo puede ser “subversivo” siguiendo con las líneas de Judith Butler…

Es entonces, la indumentaria un motor transversal en la construcción de identidad en la historia moderna, pero es también la indumentaria un motor de transformación, en la cual aún persisten silogismos propios de fuertes construcciones morales, las cuales reconocen en la moda, en la indumentaria, formas de aceptar y también mecanismos de combate, lo cual será motivo de una nueva reflexión en “Hablemos de” prontamente…

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